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Allá por la mitad de los 70 la revolución del 68 se iba asimilando.
Francisco Franco muere en el hospital de La Paz el 20 de noviembre de 1975 y la larga dictadura llega a su fin.
Al poco tiempo ya se podía “ser de Comisiones Obreras”. En principio algunos profesionales se afiliaron por convicción y otros porque estaba bien visto. Era moderno. Al tiempo, se iniciaba una especie de sectarismo hippie hindú y se empezaba a asimilar la música de Janis Joplin, the Doors, Jimi Hendrix etcétera. O sea, hippie de izquierdas. La verdad, una izquierda, en algunos casos, algo cursi. Ahora se diría postureo, eso sí, cursi.
Viene bien, amigo lector, a propósito de una pareja que no podía ser como todas. Querían y procuraban ser distintos al resto, y decidieron que los casara en Londres, en su residencia, un conocido chamán hindú . Cuando hicieron su proposición, el chamán, sin inmutarse, dijo que hasta el 4° día no podía casarlos, ya que al viajar el alma en camello y ellos hacerlo en avión, había un adelanto de sus cuerpos respecto a sus almas.
Al llegar desde mi casa en La Ribera a casa de mi distinguida esposa en Murcia, suele ser los lunes, hay toda una serie de tareas más o menos mecánicas que forzosamente hay que realizar, como abrir la llave del agua, etcétera … y a mí, la verdad, lo que me apetece es fumarme un cigarrillo antes de iniciar estas mínimas tareas.
Ana, más eficaz, me llama la atención y me pide que me ponga las pilas.
-Ana, ha llegado mi cuerpo…-
Ana conoce la anécdota del alma a lomos de un camello y no tiene más remedio que ceder, mientras me fumo el cigarrillo tan campante.

Pienso que el chamán era un genares cobrando 4 estancias más de la cuenta. Esa es otra historia, querida lectora.